
Cómo se toma el café en España: Del cortado al carajillo
marzo 26, 2026El café no solo se saborea, también se huele. De hecho, gran parte de lo que percibimos como “sabor” nace en el olfato. Por eso, antes del primer sorbo, ya estamos disfrutando de la experiencia: cuando se muele el grano, cuando el vapor asciende de la taza o cuando acercamos el café recién hecho a la nariz casi sin pensarlo. Cada café tiene su propio perfume. Y aprender a reconocerlo puede cambiar por completo la forma en la que lo disfrutas.
Aromas tostados: los de siempre
- Son los más clásicos y familiares. Nos recuerdan al desayuno, a la cafetería de barrio, a ese café reconfortante de cada día.
- Las notas habituales son chocolate, cacao, caramelo, frutos secos o pan tostado.
- Suelen aparecer en espressos y tuestes medios u oscuros.
- Son cálidos, intensos y acogedores.
Aromas afrutados: frescos y vibrantes
- Algunos cafés sorprenden con matices más ligeros y vivos, que recuerdan a frutas.
- Puedes notar toques cítricos, frutos rojos, manzana o frutas tropicales. Son habituales en cafés de especialidad y tuestes más claros.
- Aportan frescura y una acidez suave, parecida a la de una pieza de fruta.
Aromas florales y dulces: los más delicados
- Más sutiles, pero muy especiales. A veces evocan flores, miel o vainilla.
- Son cafés elegantes, aromáticos y suaves, perfectos para disfrutar sin prisas y prestar atención a cada detalle.

Cómo entrenar tu olfato
No hace falta ser experto. Solo parar un momento.
- Antes de beber:
- Huele el café recién hecho
- Da un primer sorbo sin azúcar
- Intenta asociarlo a recuerdos o sabores conocidos
Poco a poco empezarás a distinguir matices que antes pasaban desapercibidos. Cada taza cuenta una historia diferente: del origen del grano, del tueste, de la preparación… y de tus propios recuerdos. La próxima vez que vengas a Zona Caffè, tómate un segundo más. Acerca la taza, cierra los ojos y respira. Quizás descubras que tu café favorito empieza por el aroma.




